En nuestro paso por la vida una de las cosas mas
dulces, placenteras que tenemos cada uno como persona es el poder de los recuerdos y vivencias que moldean nuestro carácter y personalidad. como decía Gabriel García Márquez,
La vida no es la que uno vivió , si no la que uno recuerda y como la recuerda para contarla.
Conforme vamos creciendo llega un momento que
al recordar nuestras experiencias de vida conectamos con esta parte tan
poderosa que atesoramos y apreciamos llamada nostalgia. siempre añoramos los
años que vamos dejando en el camino nuestras vivencias gustos y preferencias
dejan una marca imborrable en nuestras mentes y forma de vivir. estos recuerdos ocupan un espacio muy especial en la mente son tan poderosos que tienen influencia directa en las emociones.
Siempre tenemos la percepción de que en aquellos
años dejados las cosas eran mejores o llenos de felicidad y como solemos decir muchas veces de niño las cosas eran mas simples nos emocionábamos sin necesitar de mucho no estábamos ligados a responsabilidades nuestra preocupación era cumplir con las tareas escolares y jugar la complejidad del mundo exterior no nos afectaba y no necesitábamos de entender ese mundo como me gusta llamar los días sencillos de risas genuinas a todos nos gusta recordar esa etapa solo basta con ver alguna fotografía alguna objeto algo que nos represente esos días y volamos en nuestros recuerdos hacia esos días y estoy seguro que a mas de uno se le sale una gran sonrisa.
Últimamente veo mi vida de una forma mas
nostálgica quizá por el hecho que sin darme cuenta los años han caminado en un abrir y cerrar de ojos, pareciera que
la noche anterior te fuiste a dormir como un niño y te despiertas siendo un
adulto esto es parte del ciclo de la vida. Los relojes no dan marcha atrás nuestras
vivencias pasan a ser recuerdos y estos se acomodan en nuestras memorias para
la eternidad, vivimos presentes añorando pasados y no esta mal es algo natural en la vida el problema es cuando nos aferramos al pasado que dejamos de vivir el presente y ya no esperamos el futuro como si quisiéramos detener el tiempo acción que es imposible.
Tuve la oportunidad de crecer en los años
noventas la ultima generación que vivió ciertas libertades y de cierta forma en
un mundo mas simple y sano alejado de las complicaciones que hoy nos rodean teníamos
la libertad de poder jugar en las calles hasta que cayera la noche y las familias se reunían para cenar juntos
hasta que la luz del sol se escondía en el horizonte y los faroles empezaban a
encenderse poco a poco. benditos días
que no regresaran jugábamos sin ser
esclavos de la tecnología sin estar atrapados en estas pantallas de vidrio con
circuitos que hoy nos atrapan y no nos sueltan.
Jugábamos con juguetes simples para soñar e
imaginar cualquier aventura que quisiéramos los juegos estaban hechos para compartir. Jugábamos a las escondidas,
tenta, policías y ladrones, zapatito cochinito, a los cincos, trompos, yoyos,
juegos de mesa y como no olvidar ir a tocar el timbre de algún vecino para
luego salir corriendo y cuando había mala fortuna te caías en plena huida y te agarraban en la travesura.
Compartíamos en tiempo real miles de aventuras
en las calles en los parques nos dábamos el lujo de estar presentes y compartir.
actualmente el mundo gira muy diferente y la verdad que diferente es una
palabra que se queda muy corta en este aspecto las generaciones actuales no lo
entienden nunca podrán vivir esa
libertad de aquella época solo nos queda la nostalgia de esos días en nuestros
recuerdos y ese efecto melancólico y cariñoso tan humano como nuestra
existencia toma forma y se manifiesta en nuestros recuerdos.
Si también tuviste la oportunidad de crecer por
aquellos años añoras la música de aquellos días si bien recuerdas sonaba mucho
la música pop y había una gran gama de bandas de rock y sus variantes
alternativo, grunge, punk rock hasta ska. pero
algo paso en el trayecto de transición de esos años a la actualidad
parece que algo no caza como la pieza de
un rompecabezas que quieres meter a la fuerza pero sabes que no encaja en el
mismo.
como dicen Recordar es vivir y para que al final podamos contar una buena historia hay que llenar la maleta de la vida de los mejores recuerdos posibles porque ya sea que nuestro paso por este camino sea breve o largo hay que hacerlo que valga la pena.
