Es una noche de invierno y el reloj marca las doce, y tú y yo aquí nos encontramos caminando debajo de la Luz de la noche. Como puede ser tan fácil perderse en el brillo que desprenden tus ojos. Te veo y me pregunto qué hay detrás de tú mirada, pero no lo sé y no se si quiera saberlo, prefiero dejar mi mente en blanco mientras caminamos.
Ojos cafés, cabellera dorada con una trenza que recoge su cabello. Me gusta el aroma suave de su piel. Ella es como una noche de verano en el más frío invierno. Su rostro se ilumina debajo de las luces neón. Sonrisa angelical con la cual me podría perder toda la eternidad pero ella no lo sabe.
Todo lo que fue, todo lo que no. Es lo que nos trajo hoy aquí, la presión aumenta, se acelera el pulso y se me nubla el juicio y me pregunto qué pasaría si yo.
La noche acelera y el tiempo vuela, como quisiera que el tiempo se detuviera. Labios con sabor a ginebra, la música suena y ella se entrega al ritmo, baila como si no hubiera nadie como si el aire fuera un objeto más y ella no lo sabe pero mi corazón se quema. Como quisiera acortar la distancia y entrar en el juego pero ella me paraliza el cuerpo como hielo pero ella aún no lo sabe.
Es una gema que brilla en la obscura noche , una hoguera que sin darte cuenta te quema con solo tocarla, me pregunto qué me quiere decir el destino al cruzarla en mi camino. Por qué brilla pero cuando estoy con ella es como si fuera de día pero ella aún no lo sabe.
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