Escribir estas líneas podría decirse que
me ha tomado mucho tiempo, treinta años para ser exactos. Suena un poco
ostentoso escribir esto, pero las líneas siguientes representan toda mi vida
hasta el día de hoy. Es la conclusión y cierre de un capitulo de mi vida, el
resultado de crecer y madurar con todo lo que esto conlleva. Una parte
importante de mis vivencias, los aciertos, así como los errores que nos hacen
crecer, las personas y amistades que se cruzan en el camino, lo bueno y lo malo
de la vida con estas reflexiones cierro un ciclo de treinta años para poder
escribir un nuevo futuro.
Cuando era niño y pensaba ¿como será
cuando cumpla treinta años?, lo veía como algo muy lejano en el tiempo tenia
una imagen visual de como una persona de treinta años se ve, y como es una persona a esa edad. En mi percepción de lo que yo consideraba que es
tener esta edad mi visión era la de una persona físicamente adulta con rasgos robustos muy
marcados facial y corporal.
Por alguna razón se considera que a esta
edad uno ya es un padre de familia con una profesión definida, lo suficiente
auto sostenible para mantener un hogar, con bienes propios y una vida ya definida en todos los sentidos. Esta era mi visión de
tener treinta años hace unos 18 años atrás.
Lo curioso es que el tiempo pasa de
manera sorpresiva y lo que mirabas como algo muy lejano en el tiempo llega y se
transforma en una realidad. El tiempo nunca se detiene mantiene su curso
natural sin aflojar el paso. Y lo irónico es que en un abrir y cerrar de ojos
la vida pasa. Digerir el paso del tiempo es algo que toma tiempo siempre queda
esa pregunta de ¿cuando pasaron tantos años?.
No voy a mentir me ha costado mucho
asimilar el paso del tiempo muchas veces mis recuerdos no están en orden lineal
en la nebulosa del subconsciente. Es un poco complicado aceptar el paso del
tiempo cuando este te pasa por sorpresa por eso muchos al cumplir los treinta
pasamos por lo que conocemos como la crisis de esta edad. Lo complicado es
cuando creamos demasiadas expectativas sobre el futuro y cuando estas
expectativas se quedan a medias o no se cumplen caemos en una serie de
desilusión que roba mas de una noche de sueño por eso la crisis de los treinta
es algo muy relevante para las personas.
El escribir sobre las cosas que me
inquietan, ha sido una especie de terapia que me logra relajar, poner en orden
mis pensamientos reflexionar sobre donde estoy parado y hacia donde quiero
llevar la dirección de mi vida.
Todo en la vida tiende a llegar a un
final y es importante poder cerrar los ciclos de las etapas de nuestras vidas. Hoy concluyendo una década llena de recuerdos maravillosos mas que imborrables del
centro de la juventud. Porque seamos honestos, si la juventud esta marcada en un tiempo
especifico este seria los veintes precisamente. Esta década y probablemente un poco mas de estos diez años, siempre me acompañaran toda mi vida dejan una marca muy importante en mi
formación como persona y una lección de vida.
Si una palabra puede sobresalir es gratitud, no
puedo estar mas que agradecido por quien soy actualmente y por el rumbo que
tomo mi vida. Me gusta la idea de pensar que hoy soy un poco mas sabio que ayer. Que no tengo todas las respuestas a la
vida y que no es necesario tener todas las respuestas para disfrutar del viaje
de la vida, que es único e irrepetible y todos tenemos el derecho de aprovechar
al máximo nuestro tiempo por esta tierra.
En estas tres décadas ha pasado de todo
la realidad siempre supera a la ficción muchas cosas han cambiado los cambios
son naturales en el transcurrir de la vida. Conforme vamos creciendo nos
volvemos mas sabios en teoría. Las vivencias tanto positivas como negativas
moldean nuestra personalidad, nuestro carácter y la forma de percibir el mundo
y las personas que nos rodean.
Paradójicamente la vida nunca sucede tal
como la imaginamos el futuro es tan incierto que es imposible predecirlo. Podemos
hacer grandes esfuerzos para que nuestras metas y planes a futuro se
desarrollen pero nunca sucederán las cosas como las imaginamos completamente. Siempre
habrán imprevistos y la misma vida nos sorprenderá con giros inesperados incluso
en la perfección de la vida hay imperfecciones y estas imperfecciones son las
que hacen que valga la pena vivir.
Como te comento la vida nunca sucede
como la imaginamos y aunque tengamos planes puede que terminen por mucho muy
diferentes al plan original. Una de las cosas que me inquietaba mucho y resulto
siendo un golpe de realidad del paso del tiempo, fue esa idea que se suele
tener que a los treinta uno ya cumplió una gran parte de metas y sueños. Creía
que tendría muchas partes de mi vida resueltas a estas alturas y la verdad es
que algunas cosas si se dieron y muchas otras no, así que esto puede que llegue
a inquietarte y dejarte muy pensativo, créeme que pasaras mas de una noche
meditando sobre estas situaciones sin llegar a una solución exacta.
El tiempo me agarro por sorpresa no se
en que momento era un niño pase a ser un adolescente y pase a ser un adulto
totalmente. No hay que tener miedo, si el
plan A no se cumplió y si no tienes un plan B o C a veces hay que soltar el
timón y dejarse llevar a donde el viento y la marea decidan llevarte. realmente
no se puede planear el futuro como un tipo de cronograma perfecto.
Los fabulosos Veintes
Siempre voy a recordar la época de los
veinte años de una forma muy especial, ya que sin darme cuenta pasaron a formar
parte de mis recuerdos, grandes historias anécdotas y experiencias. En la vida
hay dos etapas que considero que recordamos mas por la relevancia que tienen en
la vida. Estas son la niñez y la juventud.
Estas etapas están marcadas por algo que
yo suelo llamar el fenómeno del efecto nostalgia, por alguna extraña razón
estas etapas se quedan muy marcadas en nuestro subconsciente. Conforme nos
vamos haciendo mayores nuestros recuerdos siempre regresan a estos tiempos que
poco a poco se van quedando lejanos en nuestra historia.
La juventud, cuantas historias,
anécdotas y recuerdos puedo contar de esta década que esta finalizando, no me
alcanzaría el tiempo para escribir todo lo que encierra estos años pero voy a
tratar de resaltar varios puntos que tienen cierto grado de relevancia para mi
persona.
En este momento me encuentro escribiendo
estas líneas a miles de kilómetros de casa en la soledad de mis pensamientos
rebotando como un profundo eco me encuentro muy reflexivo sobre el significado de
cumplir treinta años de todo lo que he pasado para llegar a este momento. Si
una palabra sobresale en todo este tiempo es la gratitud como decía esa frase
celebre de Gustavo Cerati “Gracias Totales”. No puedo estar mas que agradecido
con todas las circunstancias que la vida me ha ofrecido hasta el día de hoy.
Tanto gratitud en lo bueno como en lo malo y mas en las circunstancias
difíciles por que estas son las que me han hecho crecer y madurar y ser mejor
persona. En estas situaciones es donde las verdaderas lecciones de vida se han
quedado grabadas en mi memoria, y en mi forma de percibir la vida.
Si de algo esta llena la década de los
veinte es de sueños, es la época donde queremos comernos el mundo entero, donde
se vive al limite por el simple hecho de ser jóvenes, donde creemos que todo es
posible y las ganas superan la realidad de las cosas. Como dice Javier Blake en
su canción de “Voces” ,”somos el sueño de ese verano”, “somos el fuego que
nunca se apaga”.
Hago una mención al logro de las metas
académicas, porque fue algo que me tomo tiempo y mas que solo esfuerzo
culminarlo. Este camino fue largo y tedioso demasiado a mi parecer. Se inicia
desde la infancia siguiendo por la adolescencia y culmina entre esa frontera de
la adolescencia y la adultez. Llegar hasta el final requiere mucha fuerza de
voluntad, hoy que logro verlo desde esta perspectiva mas relajada y sin
presiones puedo decir que es una gran proeza culminar la universidad y al mismo
tiempo no puedo dejar de pensar en tantas cosas que me vienen a la mente de
forma rápida.
En los años de universidad se quedaron
muchas noches de frustración, de enojo de impotencia, cuando las calificaciones
no se daban. Las pocas horas de sueño, noches interminables de desvelos todo
para cumplir con una nota que nos permitiera seguir avanzando, proyectos, tareas, pruebas cortas y exámenes finales. Si has estado ahí sabes a lo que me refiero. Como
olvidar los famosos trabajos grupales, trabajar en grupos con personas que no
siempre lo ponían fácil, hacer que estos grupos funcionaran era todo un reto
que todos hicieran su parte y lograr la nota.
El paso por los salones universitarios
deja muchas cosas, conocimiento, lecciones y sobretodo entrañables amistades y
esta es una de las cosas que mas valoro de esta época. Como es que personas tan diferentes terminan formando
amistades que perduran al pasar los años. Como no olvidar las fiestas que
acompañan estos años, las tardes de tragos y cervezas, platicas entre amigos
anécdotas cómicas, las tragedias que también se mezclan con esos años.
Me llevo el conocimiento aprendido en
esas aulas, los consejos de los catedráticos alguna que otra frase celebre,
honestamente moldearon mi carácter y mi forma de pensar, mi desarrollo
profesional. Me llevo todo esto conmigo y eso no tiene precio.
En esta década, nacieron muchos de los
planes y sueños que hoy me mueven realmente no los tenia planeados. Se fueron
dando por diferentes circunstancias y situaciones. El destino quizá o el
resultado de la casualidad. Sea como sea muchas cosas llegaron de sorpresa
porque no las busque se cruzaron en el camino.
La fotografía, los viajes que se
fusionaron con esta y actualmente son de las cosas que disfruto totalmente. La
música debo decir que siempre ha estado presente de una forma muy especial en
mi vida me ha llevado a lugares curiosos y gratas historias todo esto me ha
dado un propósito mi válvula de escape.
Escribir nunca fui consciente de que lo
hacia espontáneamente y que empezó realmente hace mucho tiempo. Y puedo
regresar a mi niñez, ese pequeño que imaginaba historias y personajes. Los
libros que leía que me transportaban a todos esos mundos si lo pienso esas cosas
siempre estuvieron ahí. Hoy escribo plenamente consciente con la idea de
plasmar algo en concreto de forma intencionada. Como este articulo de reflexión, son mis pensamientos que se quedaran
aun cuando ya no este mas aquí. Como ya lo he mencionado antes. Encuentro un proceso
relajante el escribir ideas y pensamientos es mi terapia para poner las cosas
en perspectiva.
Siempre uso esta frase la he tomado como
Propia y esta es, Nunca se sabe que trae la marea. Las cosas que nos sorprenden
y mas atesoramos es cuando dejamos que la corriente de la vida nos lleve sola, solo hay que soltar el timón de la vida y disfrutar el viaje. Si los veinte
fueron muchas cosas. “Gracias Totales”.
Personas y amistades
Hago una mención especial sobre esto, porque
si algo siempre ha estado en movimiento todos estos años son las personas y
amistades. Las personas van y vienen no son solo palabras realmente es así. Las
amistades van sufriendo cambios al pasar los años nunca permanecen igual y hay
que aceptar el hecho que es la ley de la vida que esto se desarrolle así. Conforme
vamos creciendo nuestras forma de pensar los hábitos y costumbres, nuestras opiniones se van modificando por lo tanto vamos siendo
afines a personas que van en la misma sintonía en la cual nos encontremos por
esta razón nos vamos alejando de cierto tipo de personas.
Vamos encontrando nuevas dinámicas de
relacionarnos con otras personas, conforme pasa el tiempo es muy difícil
mantener el contacto con toda las personas que hemos conocido, por el
desarrollo de la vida diaria las responsabilidades adquiridas por la adultez,
los compromisos la misma rutina hacen que la comunicación se vaya perdiendo
poco a poco y nos alejemos no por nada conforme vas creciendo tus amistades
disminuyen.
En esta década conocí muchas personas y
agradezco cada persona que paso en su momento hay que entender que las personas
no se cruzan en nuestro camino por casualidad siempre hay una razón por la cual
nos topamos con alguien. Las personas nos dejan alguna lección, enseñanza o
recuerdo, las personas que ya no están o ya no forman parte de la vida actual
tienen que ir saliendo aunque suena agresivo es el orden natural del paso del
tiempo. Hay personas que tienen un objetivo o una finalidad especifica en un
determinado espacio de la vida. Este
tipo de personas pueden ser muy cercanas y de repente desaparecer totalmente
las personas de paso las que dejan algún tipo de marca pero que no se pueden
quedar para siempre.
Hay amistades que son para toda la vida
con el tiempo te darás cuenta que son pocas, esas amistades genuinas que puede
ser que no los veas diario incluso a veces pasan años pero cuando te reúnes con
ellos pareciera que el tiempo no ha pasado. Como te comente un par de líneas
atrás personas van y vienen. Hay amistades que con el tiempo llegaran a ser desconocidos
totalmente son ciclos que se van cerrando.
Gratitud por los que estuvieron por los
que se quedaron, cada persona forma parte de un punto especifico de este
trayecto si se perdió la conexión con el pasar del tiempo no es por ser
arrogante, orgulloso o egoísta simplemente es avanzar, crecer, cambiar y
madurar. Todos estamos en constante cambio somos victimas del ciclo natural de
la vida así de simple.
Como lo mencione antes poder escribir
todo esto me tomo treinta años de aprendizajes de ir por la vida a forma de
prueba y error. Experiencias de vida
algunas dulces como la miel, otras veces tan amargas como medicina en la
boca. Tantas personas que pasaron algunas de paso, otras se quedaron mas tiempo
del esperado y algunas que decidieron quedarse gracias a cada una de ellas sin
alguno de ellos no podría formarse la historia de mi vida, esta es mi historia
cada uno tenemos una propia con diferentes colores y matices. Me encuentro
terminando estas líneas desde un lugar lejano que soñé por mucho tiempo,
sentado con mis pensamientos tomando una fría cerveza de Alaska con el infinito mar al horizonte, Dios sabe
que no puedo estar mas agradecido por una vida llena de bendiciones.
Siempre recordare este momento, treinta
no es mas que un numero al final, pero es algo muy importante poder llegar a
cumplirlo siendo sincero hay días que ni yo creo que tengo treinta pero aquí
frente a este inmenso mar me despido de mis veinte y arrojo al mar todo ese
peso de mas que cargué por mucho tiempo “Gracias Totales”. No se que traerá la
marea pero me dejare llevar por la suave brisa he cerrado mi ciclo para
comenzar uno nuevo.