Un viaje
a la media noche por el cementerio
Cuantas veces no has acelerado el paso
cuando vas caminando solo en lugares obscuros y sientes que alguien va atrás
tuyo pero sabes que no hay nadie ahí. Esa sensación de miedo real que cubre
todo tu cuerpo que no logras explicar con el uso de la razón. O cuantas veces
no te sientes observado cuando te encuentras solo en algún lugar donde no hay
nadie mas. La noche esta repleta de secretos y cosas inexplicables, la noche
guarda peligros, escalofríos, murmullos en el aire. Cosas inexplicables que hacen
gritar hasta el mas valiente. Cuando cae la noche muchas veces la delgada línea
entre el mundo de los vivos y los muertos se desvanece dando acceso y permitiendo
el paso a seres que dejaron de ser parte del mundo de los vivos y cuando los
faroles de las calles empiezan a iluminar la obscuridad que predomina en la
noche seres y criaturas que nunca han sido de este mundo guardan en espacios
donde habitan los vivos. Y si tienes un poco de mala fortuna, te cruzas con
alguno de ellos y sientes la piel de gallina y escalofríos que congelan todo tu cuerpo provocando miedo puede que te preguntes, ¿existen los fantasmas? o la mente esta
jugándome una mala jugada.
El escepticismo existe con la única razón, de que muchas cosas no las podemos
explicar con el uso de la razón. Desde tiempos remotos existen relatos
alrededor del mundo sobre seres y espíritus aterradores que forman parte del folklor popular, los
relatos que aquí encontraras son tan reales como tu que estas leyendo esto, así
como yo que los escribo. Créeme que en
mas de una ocasión no querrás que la noche te agarre a solas y veas algo que no
quieras ver o estés en el lugar incorrecto cuando el mundo de los vivos y
muertos estén cruzados, porque la noche es aterradora y oculta secretos y puede que te saque mas de un grito.
Los pasos
del Sombreron
Por el año de 1998 me sucedió una
historia que jamás pude olvidar hasta la fecha no puedo explicar realmente que
fue lo que sucedió. Nunca se sabe cuando las leyendas son eso leyendas narradas
de boca en boca o realmente son historias que en algún momento fueron tan
ciertas que la realidad y el mito no están separados, y la verdad es que toda
leyenda empieza como un mito y de cierto mas de algo tienen que forman parte
del folklor popular de los pueblos.
Me había mudado hace un par de semanas
con mi familia a un lugar que estaba poco desarrollado en un lugar de la zona siete de Mixco. Mi casa se podría decir que estaba en medio de la nada, alrededor no
había mas que maleza y arbustos. Una
serie de arboles atrás de la casa y terrenos baldíos en la lejanía se podía ver
alguna que otra casa habitada en los limites exteriores de aquella colonia. La casa era de un nivel pintada de un color
amarillo suave. El frente contaba con dos accesos una puerta de metal negra con
una pequeña ventanilla que conectaba a la sala y esta tenia una gran ventana que daba ala calle, con esos vidrios borrosos opacos que dejaba ver las sombras y siluetas de quien estuviera afuera de la casa. Del otro lado del frente de la casa se encontraba el portón del garaje
que daba hacia un gran patio. Del lado de afuera de la casa no había mas
que la calle asfaltada y los postes del alumbrado eléctrico si de día no
transitaba gente y alguno que otro carro, de noche por ese lugar
no transitaba absolutamente nadie era totalmente desolado.
Todas las noches nos reuníamos a cenar
de cinco y media de la tarde a seis y media de la noche. Ya cuando la noche entraba
completamente y ya no podías ver nada en la calle mas que los metros de luz que
cubría el poste de luz; Después de la
cena siendo un niño de 9 años no se me permitía estar despierto mas de las nueve de
la noche como en aquellos años lo que era el internet las computadoras y los
teléfonos no existían como hoy en día los conocemos, era muy común que las
familias se reunieran a ver televisión en las salas familiares todas las noches y yo siendo un niño solo los días
sábados se me permitía quedarme una hora mas despierto de mi horario normal.
La noche empezaba a caer un sábado de
Abril conforme la obscuridad empezaba a reinar por todos lados el silencio
empezaba hacerse mas notorio hasta que no se escuchaba ningún sonido ya las aves
se encontraban durmiendo en los arboles y por aquel lugar no reinaba mas que el
silencio, ya habíamos terminado de cenar cuando nos dirigimos a la sala como de
costumbre a ver un poco de televisión a eso de las nueve de la noche mis padres
se levantaron del sillón para irse a dormir salieron de la habitación primero
mi padre y luego mi madre cuando ambos pasaron el marco de la puerta mi madre
se regreso y se quedo parada en la puerta y con un tono muy serio
se me quedo viendo de forma curiosa y pensativa y me dijo no te quedes
despierto mas de las diez de la noche por que hace varias noches que pasa el Sombreron
por la calle, sus palabras causaron asombro en mi y luego vino una reacción de
risa de mi parte pero mi madre no cambio su expresión de seriedad y salió de la
habitación en silencio.
Ya habían transcurrido varios minutos
desde que mi madre había mencionado lo del Sombreron pero en mi mente
retumbaban esas palabras saliendo de su boca, de repente un escalofrió recorrió
toda mi espalda sacudiendo un poco la cabeza para olvidarme de eso tome el
control del televisor y empecé a cambiar de canal buscando algo interesante
hasta que encontré una película de Cantinflas y subí el volumen del televisor
un poco mas. Me encontraba sentado en el sillón cuando de repente la luz de la
sala se apago sola, sin pensar en nada por inercia me para cruce la habitación
donde se encontraba el interruptor de la luz y lo volví a encender así que
regrese al sillón para seguir viendo la película acomodándome en el sillón
estaba, cuando el switch de la luz se apago por segunda vez.
Ya esta segunda vez algo no me empezó a
gustar una extraña sensación de inquietud recorría mi cuerpo y volví a recordar
las palabras de mi madre no te quedes despierto mas de las 10 de la noche que
el Sombreron hace varias noches que pasa por la calle, y me pregunte será
posible que este espíritu pequeño con un gran sombrero de charro mas grande que
su cuerpo y su guitarra de cajeta no es mas que una leyenda y ¿si recorre este
mundo llevándose almas hacia el inframundo? me pregunte, así que me levante del sillón con un poco de
miedo en el cuerpo y me dirigí hacia la pequeña ventana de la puerta que da a la
calle y la abrí para pegar una mirada a la calle, la luna llena brillaba
aquella noche calurosa pero una extraña sensación de alerta con miedo y de
peligro me recorría el cuerpo desde la cabeza hasta la punta de los pies.
La calle se miraba totalmente vacía el
silencio era total busque por un minuto algo fuera de lo normal no podía ver
mas allá de donde el alumbrado publico permitía. Cerré la ventanilla puse el
seguro me voltee y camine de regreso al interruptor de la luz estaba totalmente
corrido, estaba apagado como era posible que dos veces se apagara la luz
sola, encendí la luz y regrese al sillón no voy a negar que sentía miedo de una
forma inexplicable seguí viendo el televisor no me había percatado de la hora
pero pasaban diez minutos de las diez de la noche cuando sucedió algo
inexplicable que hasta la fecha no tengo manera de explicarlo pero
fue tan real y aterrador que no podrías creerme.
Había continuado viendo la película
sentado en el sillón, el control del televisor se encontraba en una mesa enfrente de mi cuando de repente
el televisor se puso en modo silenciador sin que yo presionara botón alguno del control sucediendo esto, sentí a mis espaldas del otro lado
de la ventana una presencia, seguido por el sonido de lo que eran casquillos de unos caballos
golpear contra el piso una y otra vez sin que yo me volteara podía sentir esas sombras acecharme cerca, poco a poco el miedo empezaba a recorrer
todo mi cuerpo a toda velocidad.
Me costaba respirar sentía como si
alguien apretara mi pecho era incapaz de moverme aunque quisiera mi cuerpo ya
no reaccionaba me había quedado paralizado sentía como sombras se movían a mi
espalda sin duda una presencia se encontraba atrás mío, empecé a rezar El Padre Nuestro. Con los ojos cerrados del miedo empece, Padre Nuestro que estas en el cielo no pude continuar no lograba coordinar el movimiento de la lengua lo que decía no tenia sentido era como estar diciendo un trabalenguas mi lengua se sentía pesada las palabras simplemente no salían, me fue imposible
rezar el Padre Nuestro. Supe que algo muy malo estaba a mis espaldas por que como dicen en algunos lugares si no puedes terminar una oración es porque una presencia maligna esta ahi con uno y en definitiva algo no me dejaba rezar no me quedo mas que mantener los ojos cerrados y pegar mi frente en mis rodillas como escondiendo la cabeza esperando a que todo terminara.
Pasaron varios minutos no se cuanto
tiempo exactamente pero el silencio reinaba otra vez recobre las fuerzas nuevamente
las piernas aun me temblaban me sentía totalmente pesado y débil pero con esfuerzo me asome a la puerta y abrí la ventanilla y vi como en la esquina dos mulas negras cargadas con redes
de carbón doblaban la esquina para mi sorpresa jaladas por un pequeño
hombrecito con un gran sombrero negro este era tan grande que no dejaba ver su
rostro o su cabeza llevaba una vestimenta muy similar a la que utilizan los
mariachis totalmente vestido de negro con botas y espuelas por unos segundos se
detuvo viendo dirección hacia mi casa, para luego continuar su camino y
perderse en la noche.
Mi rostro contenía una expresión de
horror completamente, quise pegar un grito pero la voz no me salió sudaba frio
y con las manos temblando cerré la ventanilla y salí hacia mi cuarto fue la
caminata mas larga de mi vida, sentía que cada paso que daba el pasillo se hacia
mas grande y mas grande.
Lo que vi esa noche jamás lo he podido olvidar he
contado esta historia muchas veces no te imaginas cuantas jamás olvido esa imagen del Sombreron de vez en cuando se aparece en mis pesadillas fue una experiencia de terror de esas que te entran en lo mas profundo y aunque han pasado los años de forma inexplicable siempre regreso a esa casa amarilla de un nivel donde espera el hombrecito de negro jalando sus mulas observando en la obscuridad simplemente no hay lógica en esta historia
Lo mas curioso es que cuando le comente a mi madre al día siguiente, lo que me había sucedido, mi madre me miro con una mirada sarcástica
una sonrisa que oculta muchos secretos esas miradas que sabes que hay mas y que saben mas de la cuenta pero con su sonrisa sarcástica jamás me conto nada todo este es un misterio de esos que se llevan hasta la tumba. Así que ya sabes ten cuidado si escuchas los pasos como de caballos por las noches porque quien sabe pueda ser que sea el Sombreron jalando sus mulas cargadas de carbon.
El
Pasajero del mas allá
La historia que estoy apunto de contarte
sucedió hace mucho tiempo atrás puede que me llames loco por lo que te voy a
contar pero créeme que desde esa noche que me sucedió esta historia que estoy por contarte no me gusta manejar solo de
noche. Y apartir de ese día creo en fantasmas definitivamente.
Era un viernes por la tarde de un mes de
Julio de 1999, hace unas pocas semanas me acababa de graduar de arquitecto en
la Universidad de San Carlos de Guatemala, mis padres me habían regalado un automóvil
como regalo de graduación. La gente de la facultad de arquitectura había
organizado una fiesta por los recién graduados en una finca que estaba situada a 40 minutos de la ciudad por un camino poco transitado e iluminado, esa noche había quedado con mis dos mejores amigos de la facultad para irnos juntos a la fiesta.
Había pasado la tarde haciendo algunas diligencias
por la ciudad, cuando el reloj dio las cuatro de la tarde regrese a mi casa para
tomar un baño y poderme cambiar de ropa era un día como cualquier otro nada
extraño o fuera de lo común, me bañe y
cambie rápido y baje al comedor donde se encontraban mis padres me senté en la
mesa y tome dos empanadas de carne platicamos de diversos temas con mis padres,
ellos ya sabían de la fiesta de la facultad de Arquitectura por lo cual no
había inconveniente de que me llevara el automóvil aparte siempre fui una
persona responsable alejado de los vicios. Cuando me levante de la mesa mis
padres me comentaron que tuviera cuidado con el camino que era muy probable que
fuera a llover mi madre me dijo que no olvidara persignarme antes de salir de
la casa le hice un gesto con la cabeza de aprobación me despedí de los dos y salí de la casa.
Eran las cinco y cuarto de la tarde el cielo
empezaba a nublarse y empezaba a ponerse frio y con mucho viento la lluvia no
tardaría en empezar a caer, tenia que pasar por dos amigos de la facultad antes
de salir para la fiesta primero pase por Pablo que relativamente vivía en el
camino por mi casa cuando llegue ya estaba esperando entro al carro rápidamente
y me saludo que tal Pepe me dijo, apurémonos por Rodrigo que ya se vino el agua,
y el camino ya con lluvia cuesta mucho
ver y se pone pesada la manejada.
Pasamos por Rodrigo y salimos rápidamente
hacia nuestro destino ya la lluvia caía ligeramente y también la noche había empezado a entrar
eran las seis y diez de la noche estábamos a buena hora para salir hacia la finca, por la lluvia decidí irme manejando mas
despacio. Conforme avanzábamos la lluvia se ponía mas recia el camino
estaba obscuro que solo mirábamos la carretera y hasta donde la luz del
automóvil daba. Nos encontrábamos platicando riéndonos de algunas anécdotas la
lluvia se hizo mas intensa que la visibilidad se hacia mas pequeña baje un poco
mas la velocidad por aquel camino no
estaba nada alumbrado así que afuera era obscuridad total con una lluvia lo bastante intensa que era muy peligroso irse a mas velocidad así que agarramos aquel camino lo bastante tranquilo.
Pablo venia de copiloto y Rodrigo venia
sentado en el asiento de atrás tome una
curva y saliendo de la misma a mano Izquierda se encontraba un cementerio de
algún poblado cercano. En el interior del país o en los pueblos se acostumbra a
este tipo de cementerios, con tumbas de colores con construcciones de diversos
tipos y formas y diferentes diseños de estructuras algunos cementerios cuentan
con algún tipo de muro perimetral que circula el cementerio o a veces no existe
estos muros y solo están las lapidas y nichos en el terreno. En este cementerio
algunas partes del muro ya habían cedido con el tiempo, así que había partes
con muro y otras partes que dejaban ver las tumbas y un poco del interior del
cementerio. Lo que sucedió después, la verdad fue una escena muy tétrica que nos desconcertó a los tres.
Rodrigo grito desde el asiento de atrás,
miren hacia el cementerio hay una mujer caminando entre las tumbas, los tres volteamos a ver hacia
el interior del cementerio y por impulso frene el automóvil de forma brusca, los tres nos
quedamos viendo hacia el cementerio buscando aquella mujer cuando mis ojos se clavaron hacia el fondo entre unas lapidas los tres dentro del automóvil nos encontrábamos sin decir una sola palabra la lluvia caía fuerte que no dejaba ver con claridad hacia el exterior.
Yo vi la silueta de lo que parecía ser
una mujer caminando a lo lejos pero la imagen se perdió entre algunas lapidas la imagen cruzo rápido que desapareció de mi vista en cuestión de segundos, sentí una sensación extraña que me puso la piel de
gallina el silencio seguía apoderado de nosotros tres dentro del auto, ninguno
de los tres se atrevía a pronunciar palabra alguna solo se escuchaba el sonido de la lluvia golpear con el carro. Continuamos viendo, quizá dos minutos mas entre las lapidas pero todo estaba
tranquilo en aquel lugar estábamos impactados y sorprendidos pero no estábamos
totalmente seguros de que habíamos visto quizá habíamos creído ver algo o
imaginamos ver algo y quizá no era lo que creíamos que era.
Así que encendí el vehículo y continúe
la marcha. Rodrigo corto el silencio preguntando que puede estar haciendo una
mujer por un cementerio al lado de la carretera sin luz no tiene sentido. Es una locura me quede pensando será que un fantasma me cruzo la idea por la
mente pero realmente no creía en ellos así que conteste lo que mas sentido
tenia para mi. Realmente no se miraba
claro ahí, creímos ver lo que era una silueta de una mujer y fue una rama
alguna tumba con alguna estatua o algo por el estilo y lo confundimos con que
era una persona. Pablo se unió a la conversación y dijo si Pepe tiene razón que
va estar haciendo una mujer en un lugar así solo alguien que estuviera loco tres adultos
asustados por pasar por un cementerio que va y nos empezamos a reír los tres y
continuamos platicando mientras seguimos el camino.
Llegamos a nuestro destino busque donde dejar el
auto y nos bajamos para ingresar a la fiesta cabe mencionar que el resto de la
noche ninguno de los tres volvió a mencionar nada del incidente del cementerio
ni lo comentamos con nadie mas. El resto de la noche transcurrió normal el
ambiente estaba alegre y animado había comida, música baile y bebidas. Aunque estaba
disfrutando aquella fiesta no logre sacarme de la mente la imagen de la mujer
del cementerio me desconcertaba no tener clara esa imagen de lo que había visto
y en el fondo no tenia duda que era una mujer con pelo largo obscuro y un
vestido blanco la que iba caminando por ese tétrico lugar y no se le veía el
rostro en ningún momento solo de pensarlo me daba una sensación de miedo con
escalofríos por mas que le diera vueltas al asunto no tenia sentido que una
mujer sola estuviera en ese lugar y conforme mas lo pensaba mas miedo sentía en
el cuerpo, decidí ya no pensar mas en eso y me fui a disfrutar de la fiesta.
Ya como a la media noche, no me podía
quedar mas tiempo en la fiesta tenia que levantarme algo temprano para ir a una
entrevista de trabajo y no quería llegar tarde o muy desvelado a la entrevista así
que era el momento para regresar a casa. fui en busca de Pablo y Rodrigo para poderme ir los encontré bailando por una
esquina y les hice señas para que
vinieran les comente que tenia que irme porque tenia una entrevista de trabajo
por la mañana Pablo dijo que se iban a ir con otro amigo de regreso a casa que
no tuviera pena yo me regresaría solo nos despedimos y salí del lugar caminando
tranquilo y fui por mi vehículo me fui despacio por la carretera en silencio me
sentía cansado por lo tanto decidí no correr con el auto.
Me encontraba cerca de llegar al lugar
donde estaba el cementerio y algunos pensamientos me vinieron a la mente
respecto a la mujer que habíamos visto me entraron dudas y un deseo curioso de
pasar explorando el lugar. no se porque tuve la grandiosa idea de frenar el
auto frente al cementerio no se en que estaba pensando por estacione el
vehículo queriendo ver algo o encontrarme con algo ahí, baje el vidrio espere a
que mis ojos se acostumbraran a las sombras y la obscuridad de la noche miraba
algunas tumbas las mas cercanas pero no lograba ver nada fuera de lo común
había un gran silencio en aquel ambiente desolador y misterioso sentado en el
auto me llego una corriente de aire frio y por alguna razón sentí un
sentimiento de alerta acompañado de un escalofrió en el cuerpo sentía que alguien me observaba desde las
sombras no veía a nadie pero sentía una mirada penetrante empecé a sentir mi
cuerpo pesado cada vez sentía que mis brazos pesaban mas me costaba respirar
sentía mas frio un frio que salió de la nada lo que estaba pasando por aquel
lugar no tenia explicación y algo en mi cabeza me dijo que saliera de ahí ese
sentido de alerta me decía que tenia que irme lo mas rápido posible de ahí.
Encendí el auto y acelere confundido y
aturdido no lograba en mi mente explicar
que había sucedido tome una curvas cuando volví a sentir una corriente de aire
frio en el auto me encontraba con los vidrios
cerrados sentí que alguien venia sentado en el sillón de atrás pero no
podía voltearme a ver no me atrevía y no quería hacerlo también algo no me
dejaba hacerlo aunque hubiera querido sentí
mas miedo del que te pudieras imaginar no hay palabras que describan lo que
sentía en ese momento levante la vista para ver por el retrovisor del auto lo
que estaban viendo mis ojos era tan siniestro, aterrador la peor pesadilla
estaba sentada ahí justo a mi espalda, desde ese momento supe que los fantasmas
son tan reales como tu y yo.
venia una mujer sentada justo en medio
del asiento traía un vestido blanco que parecía haberse empezado a poner
amarillento con el tiempo por la forma del vestido daba la impresión de que era
de una época pasada no podía ver el rostro su pelo caía por todo el frente de
su cara totalmente liso y negro como la noche no se movía ni emitía sonido
algún estaba rígida inmóvil como una estatua el pánico me tenia totalmente
dominado podía sentir los latidos de mi corazón acelerar a un ritmo frenético,
quise gritar pero mi voz se había ido ni siquiera podía mover los labios, mi
cuerpo poco a poco dejaba de reaccionar solo mi mente seguía activa con los
ojos abiertos pero el resto de mi ser estaba completamente paralizado empecé a
rezar dentro de mis pensamientos puse mi mirada fija en el camino el auto
empezaba a salirse de la carretera sentía que la vista se empezaba a poner en
negro no se como pude recobrar el control del auto no se cuanto tiempo paso
sentía que el tiempo se había detenido por completo el carro iba acelerado por
la carretera saque fuerzas de algún lado y me atreví a ver por el retrovisor
pero simplemente estaba vacío cuando veo que la silueta de la mujer va
caminando adentrándose por un terreno perdiéndose en la obscuridad.
Cuando me di cuenta estaba manejando por
las calles de la ciudad me detuve preguntándome si lo que había sucedido fue
real o fue el cansancio y mi mente me jugo una mala broma me baje del auto y
vomite me quede sentado en una banqueta cuando logre reponerme completamente me
subí al auto y en el había un fuerte olor a hierbas y flores un olor penetrante
que fue perdiéndose poco a poco.
Nunca había creído en historias de
fantasmas pero desde esa noche no me quedo la menor duda de que existen, aunque
han pasado ya muchos años de aquella noche jamás volví a tener un encuentro
paranormal o algo por el estilo. pero no te niego que cuando me toca manejar de
noche un sentimiento de intranquilidad y temor se apodera de mi y me da pánico
voltear a ver hacia atrás siempre veo de re ojo por el retrovisor esperando no
volverme a encontrar con la mujer del vestido blanco no vaya ser que esta vez
si me gane el alma.
La Mujer que sale de la
luz
Mi nombre es Constanza soy madre y ama
de casa, tengo diez años de estar casada tengo una hija pequeña, aunque puedo
decir que llevo una vida tranquila he
guardado en secreto esta historia que me sucedió cuando era una jovencita nunca
conté esta historia por miedo a que la gente pensara que estaba loca, pero esta
historia me marco por el resto de mi vida y puede que esta historia sea
parecida a una película de terror. En la inocencia de ser joven e
ingenuamente inocente solemos hacer cosas que no deberíamos hacer. Pero somos
jóvenes y ¿todo vale no?, te relatare esta historia tal y como me sucedió o
como recuerdo que paso.
Allá por el año de 1976, me encontraba
cursando primer año de secundaria en una escuela para señoritas, por aquellos
días estaba por cumplir 12 años era una niña aplicada en la escuela con un promedio
normal no era ni la mejor del salón, ni tenia un promedio bajo, entregaba las
tareas, me llevaba bien con mis compañeras no tenia ningún tipo de problema en
casa era la segunda mayor de cuatro hermanos vivíamos con mi Madre ella era
viuda y trabajaba todo el día junto con mi hermano mayor y regresaban a la hora
de la cena.
En el salón de clases tenia tres mejores
amigas Martina, Luisa y Andrea siempre estábamos juntas, vivíamos relativamente
en la misma colonia las cuatro. Ese año nos había tocado una nueva profesora se
llamaba Soledad y le decíamos Sole. Era una maestra muy joven y bonita tenia 21
años era muy amable bastante
extrovertida nos daba todas las materias y le fascinaban las historias de
terror y fantasmas era tanto su fascinación por estas historias que en la hora
de receso se tomaba el tiempo para relatar algunas de esas historias. Las
cuales no me gustaba escuchar porque me daba mucho miedo ese tipo de cosas pero
a Luisa y Andrea les gustaba escuchar y Martina simplemente no creía en nada de
eso, pero siempre las escuchaba igualmente.
Todo empezó una tarde en la escuela
habíamos empezado a organizar las actividades de la kermes de la escuela. Varias
de mis compañeras, nos quedamos ese día hasta tarde en la escuela para ayudar
con los preparativos de la festividad que incluía juegos, mercaditos y otras
actividades interactivas. Para nuestra mala fortuna, en el salón varias de mis compañeras se habían reunido con la maestra
Solee en un salón de clases, alguien había llevado un tablero de ouija y se les
había ocurrido jugarlo en el salón como ya había mencionado la maestra era
bastante joven y le gustaban este tipo de temas éramos jovencitas de doce y
trece años entre nuestra ingenuidad e
inocencia no sabíamos a lo que nos estábamos metiendo.
Este tablero era como ver un juego de
mesa con las letras completas del alfabeto, tenia los números del 0 al 9 y en los
costados la palabra si y no. La finalidad del tablero es poderte comunicarte
con los muertos es un tipo de enlace. Pero la verdad es que los muertos no
regresan a este mundo bajo ningún concepto y puede que te comuniques con algo
mas que un muerto.
En ese momento éramos 11 personas en la
habitación, incluyendo a la profesora los últimos rayos de luz del atardecer
pasaban por los cristales de las ventanas del salón. Eran las cinco y cuarenta
según el reloj colgado encima del pizarrón.
Como era uno de los últimos salones de
un largo pasillo solo se escuchaba el ruido que teníamos en el salón a los alrededores
solo reinaba el silencio y no había mas gente cerca, la profesora tomo el
tablero y lo puso en el piso en medio del salón el resto formo un circulo
alrededor del tablero, y se sentaron en el piso.
Yo decidí que no formaría parte del
juego, solo observaría sentada desde un escritorio que coloque atrás de
Martina y Andrea. Como te comentaba este
tipo de cosas me daban mucho miedo y la verdad es que nadie quiere toparse con
un fantasma. Las chicas decidieron que jugarían el juego, Martina no estaba muy
convencida pero como no creía en esto accedió por la curiosidad que despertaba
en ella el tablero.
Bueno Chicas están Listas con una voz
entre mezclada con nerviosismo y seguridad pregunto la profesora al resto de 9
chicas sentadas en el circulo por un minuto solo se entrecruzaron las miradas
unas con otras sin decir palabra alguna y por ese minuto, que se sintió una
eternidad solo se escucho el silencio y a lo lejos el sonido de las aves en los
arboles ya preparándose para dormir en el silencio de la noche.
María, una de las compañeras que estaba
en el salón corto el silencio tomando un vaso de cristal poniéndolo boca abajo
en el tablero diciendo la siguiente frase a mal paso darle prisa ¿no?. Comencemos,
todas las chicas estaban muy nerviosas incluso pude notar nerviosismo en la
mirada de Martina que no creía en este tipo de cosas. Cruce mis brazos y me
recosté hacia el frente en la paleta del escritorio a modo de sentirme mas
segura con los ojos bien abiertos.
Bueno Chicas, tomo la palabra la profesora
dando las instrucciones de lo que vendría a continuación, empezaremos haciendo
preguntas cortas por turnos de dos explicaba la maestra soledad, iremos
conforme las agujas del reloj si hacemos contacto iremos indagando
profundamente en el fantasma para saber información de el, como si fuera una
clase de interrogatorio.
Cuando empezaron ya no había rastros de
la luz del sol, reinaba la noche y las luces del salón era la única iluminación
en el lugar. El tiempo fue transcurriendo sin que nada extraño sucediera,
preguntaron varias veces si alguien estaba ahí con las manos encima del vaso de
cristal esperando que una fuerza sobre natural moviera el vaso. Cuando ya estaban decididas a dejar el
juego por un lado en un turno sucedió lo inesperado preguntaron ¿hay alguien
ahí? El vaso comenzó a moverse
lentamente cargando el peso de las manos de las chicas, el vaso se detuvo en la
palabra escrita del tablero que decía si aquel momento nos tomo a todas por sorpresa ver aquel vaso
de cristal moverse por el tablero era realmente aterrador no hay palabras que
describan ese momento.
Invadidas por la sorpresa, la curiosidad
y lo surreal del momento. Las preguntas siguieron una tras otra: ¿Eres hombre o
mujer?, ¿Cuantos años tienes?, ¿Estas vivo?, ¿Eres un niño?, ¿Cuál es tu
nombre?. El vaso se movía ligeramente por el tablero cada vez que se hacían las
preguntas era escalofriante cada vez mas, porque la información que se iba
recolectando era aterradora. Debido a la sobre saltación del momento habíamos
pasado por alto que el salón de clases se sentía tan frio como un congelador
por un momento se sentía el ambiente mas pesado en la habitación un aura de
tristeza.
Me
percate porque una sensación de escalofrió que recorrió toda mi espalda me
invadió una sensación de miedo y alerta, todo empeoro con las dos ultimas
preguntas la primera fue, ¿eres bueno o malo? Y la respuesta tomo su tiempo en ser
contestado y el vaso se deslizo con un crujido a la palabra que decía no en el
tablero, la segunda pregunta fue ¿Quieres hacernos daño? Y rápidamente se
deslizo a la palabra escrita si en el tablero.
En ese momento se escucho en el aire un
grito tan agonizante de una mujer como de dolor fue tan desgarrador que paralizaba
completamente el cuerpo. Un grito desesperado que anunciaba peligro y muerte.
Lo siguiente que sucedió fue como si el
tiempo se hiciera mas lento la temperatura en aquel salón de clases era tan
fría que podías ver como el vapor salía de nuestras bocas. El reloj encima del
pizarrón se paro y cayo al piso partiéndose en pedazos la escena de terror se
reflejaba en nuestros rostros nadie se movía nadie pronunciaba palabra alguna.
No sabíamos el peligro que habíamos dejado entrar a nuestras vidas por nuestra
ingenuidad e inocencia, el mal estaba en esa habitación con nosotras.
Cuando logramos reaccionar y nuestros
cuerpos recuperaron el movimiento abandonamos tan rápido el salón como nos fue
posible sin despedirnos sin agarrar nuestras cosas. El regreso a casa fue
eterno con las chicas casi no pronunciamos palabra alguna nos encontrábamos en
un estado de shock de pánico cada una tomo dirección hacia su casa.
Debo decir que lo que continuo después
de eso fue empeorando nada volvió a ser lo mismo desde esa noche pasaron los
días meses años y las personas que estuvimos en ese salón de clases
experimentamos cosas sobre naturales tragedias y cosas muy tenebrosas.
Perdón por cortar la historia de repente
pero creí que tocaban a mi puerta, últimamente hay algún problema con la
electricidad del área los años han pasado y como te comente ahora soy una madre
pero déjame regresar a la historia, no se si creas mi historia, pero como te
comente nunca la he contado y de mi puño y letra la dejo como testigo de que me
sucedió tal como lo escribo aquí.
Después de aquella noche a cada una de
las presentes con el juego de ouija nos sucedieron cosas escalofriantes como
lamentables. Durante cinco años me sucedió algo inexplicable siempre el mismo día,
a la misma hora, cada siete de Diciembre, para el día de la quema del Diablo,
junto con mis hermanos recolectábamos ramas, monte seco, periódicos viejos para
hacer una montaña de cosas y prenderlas en fuego durante la celebración ya que
con esto según la tradición se purificaba el mal de las casas. En aquellos días
en las colonias, había muchos terrenos vacíos, en las calles no transitaban
muchos carros lo cual facilitaba que las calles ardieran con toda la basura que
la gente quemaba. Y la gente celebraba la festividad con mucha alegría y
entusiasmo y nosotros los niños aprovechábamos para jugar con cohetillos y
fuegos artificiales.
Conforme la tarde empezaba a entrar a
las cuatro de la tarde me empezaba a dar mucha fiebre y dolor de cuerpo que me
hacia caer en cama esta historia se repitió como te comento durante cinco años
caía enferma siempre a la misma hora las fiebres y el dolor no me permitían
moverme de la cama mi cuerpo se debilitaba tanto que no podía pararme de la
cama.
Como
todo el mundo estaba en las calles para la celebración siempre me quedaba sola
en la habitación para esa noche precisamente solía obscurecer temprano. Estando
postrada en la cama cuando el reloj marcaba las 5 y media de la tarde y la
noche empezaba a cubrir todos los rincones de la casa empezaba un suceso
escalofriante dentro de la habitación.
La bombilla que iluminaba el cuarto
empezaba a desprender un olor a quemado
tan penetrante, seguido por algo inexplicable como tenebroso del
interior de la bobilla descendía una sombra en forma de humo negro como el petróleo
que caía de a pocos. Postrada sin la oportunidad de moverme solo podía observar
como del piso al final de la cama se levantaba la silueta de una mujer vestida
de negro con un velo que cubría su rostro completamente el espectro era como de
una época antigua, veía como estiraba sus brazos hacia mis pies sentía el toque
frio de unas manos que apretaban con fuerza mis pies jalándome hacia ella poco
a poco me jalaba yo quería gritar pero
mis gritos se ahogaban como murmullos.
Paralizada como un objeto inmóvil lo
único que podía hacer era cerrar los ojos y rezar en mi mente y pedir que
aquélla mujer no ganara mi alma, un fétido olor azufre invadía el cuarto con
los ojos cerrados caía inconsciente en un sueño profundo que dejaba en blanco
mis pensamientos.
Cuando el reloj marcaba las seis de la tarde y las personas encendían el
fuego para iniciar la festividad de la quema del diablo y purificar todo lo
malo de las casas caía en la especie de sueño que te comento y cuando la
festividad terminaba la fiebre y el dolor de cuerpo desaparecía completamente permitiéndome
salir de la cama y no había rastro alguno de la mujer de negro la bombilla
estaba brillante como si nada hubiera sucedido.
Durante cinco años me visito esta mujer
que salía de la luz queriéndome jalar hacia ella, cada siete de Diciembre durante
la festividad de la quema del diablo. jamás pude explicar esto que te cuento ni
me atreví a contarlo para que no creyeran que estaba loca porque es una
historia que nadie creería.
La historia se repetía cada año, de la
misma forma cuando el reloj daba las cinco y media y aquella mujer aparecía de
la bombilla de luz queriéndome llevar. Con los años me convertí en una
adolescente y esta historia quedo atrás, pero lo macabro y tenebroso fue lo que
le fue sucediendo al resto de chicas de aquel salón de clases Y el triste y
trágico final de la maestra Soledad.
Murió a los veinticinco años en un
trágico accidente sin esclarecer, la policía no pudo dar una explicación del
accidente solo que la encontraron al fondo de un barranco dentro de su
automóvil, el resto de chicas sufrieron de actividades paranormales algunas
amanecían con arañones en sus cuerpos como de un animal salvaje moretones en el
cuerpo decían ver cosas que objetos se movían solos, solían decir que algo
sobrenatural las atormentaba.
Martina, luisa y Andrea corrieron con la
misma suerte del resto de chicas. De Luisa puedo decirte que desapareció una
noche nunca se supo de ella con el tiempo su familia abandono la colonia
devastada con el recuerdo de su hija que nunca apareció, Martina, lidio con
fuertes problemas de depresión que hasta la fecha no ha podido superar, Andrea
se ha divorciado dos veces y sufre trastornos serios de bipolaridad.
Todo comenzó aquella noche en forma de
juego sin querer cruzamos la delgada línea que separa al mundo de los vivos y
los muertos dando paso a algo mas que espectros la ignorancia y la inocencia
puede ser un arma peligrosa de destrucción como lo comprobamos nosotras once
esta es mi historia ten cuidado cuando veas salir humo de la bombilla de una habitación, no te encuentres con la mujer de negro que te quiera llevar.