sábado, 24 de junio de 2017

Cuentos cortos de Terror

Un viaje a la media noche por el cementerio

Cuentos cortos de terror




Cuantas veces no has acelerado el paso cuando vas caminando solo en lugares obscuros y sientes que alguien va atrás tuyo pero sabes que no hay nadie ahí. Esa sensación de miedo real que cubre todo tu cuerpo que no logras explicar con el uso de la razón. O cuantas veces no te sientes observado cuando te encuentras solo en algún lugar donde no hay nadie mas. La noche esta repleta de secretos y cosas inexplicables, la noche guarda peligros, escalofríos, murmullos en el aire. Cosas inexplicables que hacen gritar hasta el mas valiente. Cuando cae la noche muchas veces la delgada línea entre el mundo de los vivos y los muertos se desvanece dando acceso y permitiendo el paso a seres que dejaron de ser parte del mundo de los vivos y cuando los faroles de las calles empiezan a iluminar la obscuridad que predomina en la noche seres y criaturas que nunca han sido de este mundo guardan en espacios donde habitan los vivos. Y si tienes un poco de mala fortuna, te cruzas con alguno de ellos y sientes la piel de gallina y escalofríos que congelan todo  tu cuerpo provocando miedo puede que te preguntes, ¿existen los fantasmas? o la mente esta jugándome una mala jugada.

El escepticismo existe con la  única razón, de que muchas cosas no las podemos explicar con el uso de la razón. Desde tiempos remotos existen relatos alrededor del mundo sobre seres y espíritus aterradores  que forman parte del folklor popular, los relatos que aquí encontraras son tan reales como tu que estas leyendo esto, así como yo que los escribo.  Créeme que en mas de una ocasión no querrás que la noche te agarre a solas y veas algo que no quieras ver o estés en el lugar incorrecto cuando el mundo de los vivos y muertos estén cruzados, porque la noche es aterradora y oculta secretos y puede que te saque mas de un grito.




Los pasos del Sombreron


Por el año de 1998 me sucedió una historia que jamás pude olvidar hasta la fecha no puedo explicar realmente que fue lo que sucedió. Nunca se sabe cuando las leyendas son eso leyendas narradas de boca en boca o realmente son historias que en algún momento fueron tan ciertas que la realidad y el mito no están separados, y la verdad es que toda leyenda empieza como un mito y de cierto mas de algo tienen que forman parte del folklor popular de los pueblos.


Me había mudado hace un par de semanas con mi familia a un lugar que estaba poco desarrollado en un lugar de la zona siete de Mixco. Mi casa se podría decir que estaba en medio de la nada, alrededor no había mas que maleza y arbustos. Una serie de arboles atrás de la casa y terrenos baldíos en la lejanía se podía ver alguna que otra casa habitada en los limites exteriores de aquella colonia. La casa era de un nivel pintada de un color amarillo suave. El frente contaba con dos accesos una puerta de metal negra con una pequeña ventanilla que conectaba a la sala y esta tenia una gran ventana que daba ala calle, con esos vidrios borrosos opacos que dejaba ver las sombras y siluetas de quien estuviera afuera de la casa. Del otro lado del frente de la casa se encontraba el portón del garaje que daba hacia un gran patio. Del lado de afuera de la casa no había mas que la calle asfaltada y los postes del alumbrado eléctrico si de día no transitaba gente y alguno que otro carro, de noche por ese lugar no transitaba absolutamente nadie era totalmente desolado.


Todas las noches nos reuníamos a cenar de cinco y media de la tarde a seis y media de la noche. Ya cuando la noche entraba completamente y ya no podías ver nada en la calle mas que los metros de luz que cubría el poste de luz;  Después de la cena siendo un niño de 9 años no se me permitía estar despierto mas de las nueve de la noche como en aquellos años lo que era el internet las computadoras y los teléfonos no existían como hoy en día los conocemos, era muy común que las familias se reunieran a ver televisión en las salas familiares todas las noches y yo siendo un niño solo los días sábados se me permitía quedarme una hora mas despierto de mi horario normal.

La noche empezaba a caer un sábado de Abril conforme la obscuridad empezaba a reinar por todos lados el silencio empezaba hacerse mas notorio hasta que no se escuchaba ningún sonido ya las aves se encontraban durmiendo en los arboles y por aquel lugar no reinaba mas que el silencio, ya habíamos terminado de cenar cuando nos dirigimos a la sala como de costumbre a ver un poco de televisión a eso de las nueve de la noche mis padres se levantaron del sillón para irse a dormir salieron de la habitación primero mi padre y luego mi madre cuando ambos pasaron el marco de la puerta mi madre se regreso y se quedo parada en la puerta y con un tono muy serio se me quedo viendo de forma curiosa y pensativa y me dijo no te quedes despierto mas de las diez de la noche por que hace varias noches que pasa el Sombreron por la calle, sus palabras causaron asombro en mi y luego vino una reacción de risa de mi parte pero mi madre no cambio su expresión de seriedad y salió de la habitación en silencio.

Ya habían transcurrido varios minutos desde que mi madre había mencionado lo del Sombreron pero en mi mente retumbaban esas palabras saliendo de su boca, de repente un escalofrió recorrió toda mi espalda sacudiendo un poco la cabeza para olvidarme de eso tome el control del televisor y empecé a cambiar de canal buscando algo interesante hasta que encontré una película de Cantinflas y subí el volumen del televisor un poco mas. Me encontraba sentado en el sillón cuando de repente la luz de la sala se apago sola, sin pensar en nada por inercia me para cruce la habitación donde se encontraba el interruptor de la luz y lo volví a encender así que regrese al sillón para seguir viendo la película acomodándome en el sillón estaba, cuando el switch de la luz se apago por segunda vez.

Ya esta segunda vez algo no me empezó a gustar una extraña sensación de inquietud recorría mi cuerpo y volví a recordar las palabras de mi madre no te quedes despierto mas de las 10 de la noche que el Sombreron hace varias noches que pasa por la calle, y me pregunte será posible que este espíritu pequeño con un gran sombrero de charro mas grande que su cuerpo y su guitarra de cajeta no es mas que una leyenda y ¿si recorre este mundo llevándose almas hacia el inframundo? me pregunte, así que me levante del sillón con un poco de miedo en el cuerpo y me dirigí hacia la pequeña ventana de la puerta que da a la calle y la abrí para pegar una mirada a la calle, la luna llena brillaba aquella noche calurosa pero una extraña sensación de alerta con miedo y de peligro me recorría el cuerpo desde la cabeza hasta la punta de los pies.

La calle se miraba totalmente vacía el silencio era total busque por un minuto algo fuera de lo normal no podía ver mas allá de donde el alumbrado publico permitía. Cerré la ventanilla puse el seguro me voltee y camine de regreso al interruptor de la luz estaba totalmente corrido, estaba apagado como era posible que dos veces se apagara la luz sola, encendí la luz y regrese al sillón no voy a negar que sentía miedo de una forma inexplicable seguí viendo el televisor no me había percatado de la hora pero pasaban diez minutos de las diez de la noche cuando sucedió algo inexplicable que hasta la fecha no tengo manera de explicarlo pero fue tan real y aterrador que no podrías creerme.

Había continuado viendo la película sentado en el sillón, el control del televisor se encontraba en una mesa enfrente de mi cuando de repente el televisor se puso en modo silenciador sin que yo presionara botón alguno del control sucediendo esto, sentí a mis espaldas del otro lado de la ventana una presencia, seguido por el sonido de lo que eran casquillos de unos caballos golpear contra el piso una y otra vez sin que yo me volteara podía sentir esas sombras acecharme cerca, poco a poco el miedo empezaba a recorrer todo mi cuerpo a toda velocidad.

Me costaba respirar sentía como si alguien apretara mi pecho era incapaz de moverme aunque quisiera mi cuerpo ya no reaccionaba me había quedado paralizado sentía como sombras se movían a mi espalda sin duda una presencia se encontraba atrás mío, empecé a rezar El Padre Nuestro. Con los ojos cerrados del miedo empece, Padre Nuestro que estas en el cielo no pude continuar no lograba coordinar el movimiento de la lengua lo que decía no tenia sentido era como estar diciendo un trabalenguas mi lengua se sentía pesada  las palabras simplemente no salían, me fue imposible rezar el Padre Nuestro. Supe que algo muy malo estaba a mis espaldas por que como dicen en algunos lugares si no puedes terminar una oración es porque una presencia maligna esta ahi con uno y en definitiva algo no me dejaba rezar no me quedo mas que mantener los ojos cerrados y pegar mi frente en mis rodillas como escondiendo la cabeza esperando a que todo terminara. 


Pasaron varios minutos no se cuanto tiempo exactamente pero el silencio reinaba otra vez recobre las fuerzas nuevamente las piernas aun me temblaban me sentía totalmente pesado y débil pero con esfuerzo me asome a la puerta y abrí la ventanilla y vi como en la esquina dos mulas negras cargadas con redes de carbón doblaban la esquina para mi sorpresa jaladas por un pequeño hombrecito con un gran sombrero negro este era tan grande que no dejaba ver su rostro o su cabeza llevaba una vestimenta muy similar a la que utilizan los mariachis totalmente vestido de negro con botas y espuelas por unos segundos se detuvo viendo dirección hacia mi casa, para luego continuar su camino y perderse en la noche.

Mi rostro contenía una expresión de horror completamente, quise pegar un grito pero la voz no me salió sudaba frio y con las manos temblando cerré la ventanilla y salí hacia mi cuarto fue la caminata mas larga de mi vida, sentía que cada paso que daba el pasillo se hacia mas grande y mas grande. 

Lo que vi esa noche jamás lo he podido olvidar he contado esta historia muchas veces no te imaginas cuantas jamás olvido esa imagen del Sombreron de vez en cuando se aparece en mis pesadillas fue una experiencia de terror de esas que te entran en lo mas profundo y aunque han pasado los años de forma inexplicable siempre regreso a esa casa amarilla de un nivel donde espera el hombrecito de negro jalando sus mulas observando en la obscuridad simplemente no hay lógica en esta historia

Lo mas curioso es que cuando le comente a mi madre al día siguiente, lo que me había sucedido, mi madre me miro con una mirada sarcástica una sonrisa que oculta muchos secretos esas miradas que sabes que hay mas y que saben mas de la cuenta pero con su sonrisa sarcástica jamás me conto nada todo este es un misterio de esos que se llevan hasta la tumba. Así que ya sabes ten cuidado si escuchas los pasos como de caballos por  las noches porque quien sabe pueda ser que sea el Sombreron jalando sus mulas cargadas de carbon.



El Pasajero del mas allá

La historia que estoy apunto de contarte sucedió hace mucho tiempo atrás puede que me llames loco por lo que te voy a contar pero créeme que desde esa noche que me sucedió esta historia que estoy por contarte no me gusta manejar solo de noche. Y apartir  de ese día creo en fantasmas definitivamente.

Era un viernes por la tarde de un mes de Julio de 1999, hace unas pocas semanas me acababa de graduar de arquitecto en la Universidad de San Carlos de Guatemala, mis padres me habían regalado un automóvil como regalo de graduación. La gente de la facultad de arquitectura había organizado una fiesta por los recién graduados en una finca que estaba situada a 40 minutos de la ciudad por un camino poco transitado e iluminado, esa noche había quedado con mis dos mejores amigos de la facultad para irnos juntos a la fiesta.

Había pasado la tarde haciendo algunas diligencias por la ciudad, cuando el reloj dio las cuatro de la tarde regrese a mi casa para tomar un baño y poderme cambiar de ropa era un día como cualquier otro nada extraño o fuera de lo común, me bañe y cambie rápido y baje al comedor donde se encontraban mis padres me senté en la mesa y tome dos empanadas de carne platicamos de diversos temas con mis padres, ellos ya sabían de la fiesta de la facultad de Arquitectura por lo cual no había inconveniente de que me llevara el automóvil aparte siempre fui una persona responsable alejado de los vicios. Cuando me levante de la mesa mis padres me comentaron que tuviera cuidado con el camino que era muy probable que fuera a llover mi madre me dijo que no olvidara persignarme antes de salir de la casa le hice un gesto con la cabeza de aprobación me despedí de los dos y salí de la casa.

Eran las cinco y cuarto de la tarde el cielo empezaba a nublarse y empezaba a ponerse frio y con mucho viento la lluvia no tardaría en empezar a caer, tenia que pasar por dos amigos de la facultad antes de salir para la fiesta primero pase por Pablo que relativamente vivía en el camino por mi casa cuando llegue ya estaba esperando entro al carro rápidamente y me saludo que tal Pepe me dijo, apurémonos por Rodrigo que ya se vino el agua, y  el camino ya con lluvia cuesta mucho ver y se pone pesada la manejada.

Pasamos por Rodrigo y salimos rápidamente hacia nuestro destino ya la lluvia caía ligeramente  y también la noche había empezado a entrar eran las seis y diez de la noche estábamos a buena hora para salir hacia la finca, por la lluvia decidí irme manejando mas despacio. Conforme avanzábamos la lluvia se ponía mas recia el camino estaba obscuro que solo mirábamos la carretera y hasta donde la luz del automóvil daba. Nos encontrábamos platicando riéndonos de algunas anécdotas la lluvia se hizo mas intensa que la visibilidad se hacia mas pequeña baje un poco mas la velocidad  por aquel camino no estaba nada alumbrado así que afuera era obscuridad total con una lluvia lo bastante intensa que era muy peligroso irse a mas velocidad así que agarramos aquel camino lo bastante tranquilo.

Pablo venia de copiloto y Rodrigo venia sentado en el asiento de atrás  tome una curva y saliendo de la misma a mano Izquierda se encontraba un cementerio de algún poblado cercano. En el interior del país o en los pueblos se acostumbra a este tipo de cementerios, con tumbas de colores con construcciones de diversos tipos y formas y diferentes diseños de estructuras algunos cementerios cuentan con algún tipo de muro perimetral que circula el cementerio o a veces no existe estos muros y solo están las lapidas y nichos en el terreno. En este cementerio algunas partes del muro ya habían cedido con el tiempo, así que había partes con muro y otras partes que dejaban ver las tumbas y un poco del interior del cementerio. Lo que sucedió después, la verdad fue una escena muy tétrica que nos desconcertó a los tres.

Rodrigo grito desde el asiento de atrás, miren hacia el cementerio hay una mujer caminando entre las tumbas, los tres volteamos a ver hacia el interior del cementerio y por  impulso frene el automóvil de forma brusca, los tres nos quedamos viendo hacia el cementerio buscando aquella mujer cuando mis ojos se clavaron hacia el fondo entre unas lapidas los tres dentro del automóvil nos encontrábamos sin decir una sola palabra la lluvia caía fuerte que no dejaba ver con claridad hacia el exterior. 

Yo vi la silueta de lo que parecía ser una mujer caminando a lo lejos pero la imagen se perdió entre algunas lapidas la imagen cruzo rápido que desapareció de mi vista en cuestión de segundos, sentí una sensación extraña que me puso la piel de gallina el silencio seguía apoderado de nosotros tres dentro del auto, ninguno de los tres se atrevía a pronunciar palabra alguna  solo se escuchaba  el sonido de la lluvia golpear con el carro. Continuamos viendo, quizá dos minutos mas entre las lapidas pero todo estaba tranquilo en aquel lugar estábamos impactados y sorprendidos pero no estábamos totalmente seguros de que habíamos visto quizá habíamos creído ver algo o imaginamos ver algo y quizá no era lo que creíamos que era.

Así que encendí el vehículo y continúe la marcha. Rodrigo corto el silencio preguntando que puede estar haciendo una mujer por un cementerio al lado de la carretera sin luz no tiene sentido. Es una locura me quede pensando será que un fantasma me cruzo la idea por la mente pero realmente no creía en ellos así que conteste lo que mas sentido tenia para mi. Realmente no se miraba claro ahí, creímos ver lo que era una silueta de una mujer y fue una rama alguna tumba con alguna estatua o algo por el estilo y lo confundimos con que era una persona. Pablo se unió a la conversación y dijo si Pepe tiene razón que va estar haciendo una mujer en un lugar así solo alguien que estuviera loco tres adultos asustados por pasar por un cementerio que va y nos empezamos a reír los tres y continuamos platicando mientras seguimos el camino.

Llegamos a nuestro destino busque donde dejar el auto y nos bajamos para ingresar a la fiesta cabe mencionar que el resto de la noche ninguno de los tres volvió a mencionar nada del incidente del cementerio ni lo comentamos con nadie mas. El resto de la noche transcurrió normal el ambiente estaba alegre y animado había comida, música baile y bebidas. Aunque estaba disfrutando aquella fiesta no logre sacarme de la mente la imagen de la mujer del cementerio me desconcertaba no tener clara esa imagen de lo que había visto y en el fondo no tenia duda que era una mujer con pelo largo obscuro y un vestido blanco la que iba caminando por ese tétrico lugar y no se le veía el rostro en ningún momento solo de pensarlo me daba una sensación de miedo con escalofríos por mas que le diera vueltas al asunto no tenia sentido que una mujer sola estuviera en ese lugar y conforme mas lo pensaba mas miedo sentía en el cuerpo, decidí ya no pensar mas en eso y me fui a disfrutar de la fiesta.

Ya como a la media noche, no me podía quedar mas tiempo en la fiesta tenia que levantarme algo temprano para ir a una entrevista de trabajo y no quería llegar tarde o muy desvelado a la entrevista así que era el momento para regresar a casa. fui en busca de Pablo y Rodrigo  para poderme ir los encontré bailando por una esquina  y les hice señas para que vinieran les comente que tenia que irme porque tenia una entrevista de trabajo por la mañana Pablo dijo que se iban a ir con otro amigo de regreso a casa que no tuviera pena yo me regresaría solo nos despedimos y salí del lugar caminando tranquilo y fui por mi vehículo me fui despacio por la carretera en silencio me sentía cansado por lo tanto decidí no correr con el auto.

Me encontraba cerca de llegar al lugar donde estaba el cementerio y algunos pensamientos me vinieron a la mente respecto a la mujer que habíamos visto me entraron dudas y un deseo curioso de pasar explorando el lugar. no se porque tuve la grandiosa idea de frenar el auto frente al cementerio no se en que estaba pensando por estacione el vehículo queriendo ver algo o encontrarme con algo ahí, baje el vidrio espere a que mis ojos se acostumbraran a las sombras y la obscuridad de la noche miraba algunas tumbas las mas cercanas pero no lograba ver nada fuera de lo común había un gran silencio en aquel ambiente desolador y misterioso sentado en el auto me llego una corriente de aire frio y por alguna razón sentí un sentimiento de alerta acompañado de un escalofrió en el cuerpo  sentía que alguien me observaba desde las sombras no veía a nadie pero sentía una mirada penetrante empecé a sentir mi cuerpo pesado cada vez sentía que mis brazos pesaban mas me costaba respirar sentía mas frio un frio que salió de la nada lo que estaba pasando por aquel lugar no tenia explicación y algo en mi cabeza me dijo que saliera de ahí ese sentido de alerta me decía que tenia que irme lo mas rápido posible de ahí.

Encendí el auto y acelere confundido y aturdido  no lograba en mi mente explicar que había sucedido tome una curvas cuando volví a sentir una corriente de aire frio en el auto me encontraba con los vidrios  cerrados sentí que alguien venia sentado en el sillón de atrás pero no podía voltearme a ver no me atrevía y no quería hacerlo también algo no me dejaba hacerlo aunque hubiera querido  sentí mas miedo del que te pudieras imaginar no hay palabras que describan lo que sentía en ese momento levante la vista para ver por el retrovisor del auto lo que estaban viendo mis ojos era tan siniestro, aterrador la peor pesadilla estaba sentada ahí justo a mi espalda, desde ese momento supe que los fantasmas son tan reales como tu y yo.

venia una mujer sentada justo en medio del asiento traía un vestido blanco que parecía haberse empezado a poner amarillento con el tiempo por la forma del vestido daba la impresión de que era de una época pasada no podía ver el rostro su pelo caía por todo el frente de su cara totalmente liso y negro como la noche no se movía ni emitía sonido algún estaba rígida inmóvil como una estatua el pánico me tenia totalmente dominado podía sentir los latidos de mi corazón acelerar a un ritmo frenético, quise gritar pero mi voz se había ido ni siquiera podía mover los labios, mi cuerpo poco a poco dejaba de reaccionar solo mi mente seguía activa con los ojos abiertos pero el resto de mi ser estaba completamente paralizado empecé a rezar dentro de mis pensamientos puse mi mirada fija en el camino el auto empezaba a salirse de la carretera sentía que la vista se empezaba a poner en negro no se como pude recobrar el control del auto no se cuanto tiempo paso sentía que el tiempo se había detenido por completo el carro iba acelerado por la carretera saque fuerzas de algún lado y me atreví a ver por el retrovisor pero simplemente estaba vacío cuando veo que la silueta de la mujer va caminando adentrándose por un terreno perdiéndose en la obscuridad.

Cuando me di cuenta estaba manejando por las calles de la ciudad me detuve preguntándome si lo que había sucedido fue real o fue el cansancio y mi mente me jugo una mala broma me baje del auto y vomite me quede sentado en una banqueta cuando logre reponerme completamente me subí al auto y en el había un fuerte olor a hierbas y flores un olor penetrante que fue perdiéndose poco a poco.

Nunca había creído en historias de fantasmas pero desde esa noche no me quedo la menor duda de que existen, aunque han pasado ya muchos años de aquella noche jamás volví a tener un encuentro paranormal o algo por el estilo. pero no te niego que cuando me toca manejar de noche un sentimiento de intranquilidad y temor se apodera de mi y me da pánico voltear a ver hacia atrás siempre veo de re ojo por el retrovisor esperando no volverme a encontrar con la mujer del vestido blanco no vaya ser que esta vez si me gane el alma.




La Mujer que sale de la luz




Mi nombre es Constanza soy madre y ama de casa, tengo diez años de estar casada tengo una hija pequeña, aunque puedo decir que llevo una vida  tranquila he guardado en secreto esta historia que me sucedió cuando era una jovencita nunca conté esta historia por miedo a que la gente pensara que estaba loca, pero esta historia me marco por el resto de mi vida y puede que esta historia sea parecida a una película de terror. En la inocencia de ser joven e ingenuamente inocente solemos hacer cosas que no deberíamos hacer. Pero somos jóvenes y ¿todo vale no?, te relatare esta historia tal y como me sucedió o como recuerdo que paso.

Allá por el año de 1976, me encontraba cursando primer año de secundaria en una escuela para señoritas, por aquellos días estaba por cumplir 12 años era una niña aplicada en la escuela con un promedio normal no era ni la mejor del salón, ni tenia un promedio bajo, entregaba las tareas, me llevaba bien con mis compañeras no tenia ningún tipo de problema en casa era la segunda mayor de cuatro hermanos vivíamos con mi Madre ella era viuda y trabajaba todo el día junto con mi hermano mayor y regresaban a la hora de la cena.

En el salón de clases tenia tres mejores amigas Martina, Luisa y Andrea siempre estábamos juntas, vivíamos relativamente en la misma colonia las cuatro. Ese año nos había tocado una nueva profesora se llamaba Soledad y le decíamos Sole. Era una maestra muy joven y bonita tenia 21 años  era muy amable bastante extrovertida nos daba todas las materias y le fascinaban las historias de terror y fantasmas era tanto su fascinación por estas historias que en la hora de receso se tomaba el tiempo para relatar algunas de esas historias. Las cuales no me gustaba escuchar porque me daba mucho miedo ese tipo de cosas pero a Luisa y Andrea les gustaba escuchar y Martina simplemente no creía en nada de eso, pero siempre las escuchaba igualmente.

Todo empezó una tarde en la escuela habíamos empezado a organizar las actividades de la kermes de la escuela. Varias de mis compañeras, nos quedamos ese día hasta tarde en la escuela para ayudar con los preparativos de la festividad que incluía juegos, mercaditos y otras actividades interactivas. Para nuestra mala fortuna, en el salón varias de mis compañeras se habían reunido con la maestra Solee en un salón de clases, alguien había llevado un tablero de ouija y se les había ocurrido jugarlo en el salón como ya había mencionado la maestra era bastante joven y le gustaban este tipo de temas éramos jovencitas de doce y trece años entre nuestra ingenuidad e  inocencia no sabíamos a lo que nos estábamos metiendo.

Este tablero era como ver un juego de mesa con las letras completas del alfabeto, tenia los números del 0 al 9 y en los costados la palabra si y no. La finalidad del tablero es poderte comunicarte con los muertos es un tipo de enlace. Pero la verdad es que los muertos no regresan a este mundo bajo ningún concepto y puede que te comuniques con algo mas que un muerto.

En ese momento éramos 11 personas en la habitación, incluyendo a la profesora los últimos rayos de luz del atardecer pasaban por los cristales de las ventanas del salón. Eran las cinco y cuarenta según el reloj colgado encima del pizarrón.

Como era uno de los últimos salones de un largo pasillo solo se escuchaba el ruido que teníamos en el salón a los alrededores solo reinaba el silencio y no había mas gente cerca, la profesora tomo el tablero y lo puso en el piso en medio del salón el resto formo un circulo alrededor del tablero, y se sentaron en el piso.

Yo decidí que no formaría parte del juego, solo observaría sentada desde un escritorio que coloque atrás de Martina  y Andrea. Como te comentaba este tipo de cosas me daban mucho miedo y la verdad es que nadie quiere toparse con un fantasma. Las chicas decidieron que jugarían el juego, Martina no estaba muy convencida pero como no creía en esto accedió por la curiosidad que despertaba en ella el tablero.

Bueno Chicas están Listas con una voz entre mezclada con nerviosismo y seguridad pregunto la profesora al resto de 9 chicas sentadas en el circulo por un minuto solo se entrecruzaron las miradas unas con otras sin decir palabra alguna y por ese minuto, que se sintió una eternidad solo se escucho el silencio y a lo lejos el sonido de las aves en los arboles ya preparándose para dormir en el silencio de la noche.

María, una de las compañeras que estaba en el salón corto el silencio tomando un vaso de cristal poniéndolo boca abajo en el tablero diciendo la siguiente frase a mal paso darle prisa ¿no?. Comencemos, todas las chicas estaban muy nerviosas incluso pude notar nerviosismo en la mirada de Martina que no creía en este tipo de cosas. Cruce mis brazos y me recosté hacia el frente en la paleta del escritorio a modo de sentirme mas segura con los ojos bien abiertos.

Bueno Chicas, tomo la palabra la profesora dando las instrucciones de lo que vendría a continuación, empezaremos haciendo preguntas cortas por turnos de dos explicaba la maestra soledad, iremos conforme las agujas del reloj si hacemos contacto iremos indagando profundamente en el fantasma para saber información de el, como si fuera una clase de interrogatorio.

Cuando empezaron ya no había rastros de la luz del sol, reinaba la noche y las luces del salón era la única iluminación en el lugar. El tiempo fue transcurriendo sin que nada extraño sucediera, preguntaron varias veces si alguien estaba ahí con las manos encima del vaso de cristal esperando que una fuerza sobre natural moviera el vaso. Cuando ya estaban decididas a dejar el juego por un lado en un turno sucedió lo inesperado preguntaron ¿hay alguien ahí?  El vaso comenzó a moverse lentamente cargando el peso de las manos de las chicas, el vaso se detuvo en la palabra escrita del tablero que decía si aquel momento  nos tomo a todas por sorpresa ver aquel vaso de cristal moverse por el tablero era realmente aterrador no hay palabras que describan ese momento.

Invadidas por la sorpresa, la curiosidad y lo surreal del momento. Las preguntas siguieron una tras otra: ¿Eres hombre o mujer?, ¿Cuantos años tienes?, ¿Estas vivo?, ¿Eres un niño?, ¿Cuál es tu nombre?. El vaso se movía ligeramente por el tablero cada vez que se hacían las preguntas era escalofriante cada vez mas, porque la información que se iba recolectando era aterradora. Debido a la sobre saltación del momento habíamos pasado por alto que el salón de clases se sentía tan frio como un congelador por un momento se sentía el ambiente mas pesado en la habitación un aura de tristeza.

 Me percate porque una sensación de escalofrió que recorrió toda mi espalda me invadió una sensación de miedo y alerta, todo empeoro con las dos ultimas preguntas la primera fue, ¿eres bueno o malo?  Y la respuesta tomo su tiempo en ser contestado y el vaso se deslizo con un crujido a la palabra que decía no en el tablero, la segunda pregunta fue ¿Quieres hacernos daño? Y rápidamente se deslizo a la palabra escrita si en el tablero.

En ese momento se escucho en el aire un grito tan agonizante de una mujer como de dolor fue tan desgarrador que paralizaba completamente el cuerpo. Un grito desesperado que anunciaba peligro y muerte.

Lo siguiente que sucedió fue como si el tiempo se hiciera mas lento la temperatura en aquel salón de clases era tan fría que podías ver como el vapor salía de nuestras bocas. El reloj encima del pizarrón se paro y cayo al piso partiéndose en pedazos la escena de terror se reflejaba en nuestros rostros nadie se movía nadie pronunciaba palabra alguna. No sabíamos el peligro que habíamos dejado entrar a nuestras vidas por nuestra ingenuidad e inocencia, el mal estaba en esa habitación con nosotras.

Cuando logramos reaccionar y nuestros cuerpos recuperaron el movimiento abandonamos tan rápido el salón como nos fue posible sin despedirnos sin agarrar nuestras cosas. El regreso a casa fue eterno con las chicas casi no pronunciamos palabra alguna nos encontrábamos en un estado de shock de pánico cada una tomo dirección hacia su casa.

Debo decir que lo que continuo después de eso fue empeorando nada volvió a ser lo mismo desde esa noche pasaron los días meses años y las personas que estuvimos en ese salón de clases experimentamos cosas sobre naturales tragedias y cosas muy tenebrosas.

Perdón por cortar la historia de repente pero creí que tocaban a mi puerta, últimamente hay algún problema con la electricidad del área los años han pasado y como te comente ahora soy una madre pero déjame regresar a la historia, no se si creas mi historia, pero como te comente nunca la he contado y de mi puño y letra la dejo como testigo de que me sucedió tal como lo escribo aquí.

Después de aquella noche a cada una de las presentes con el juego de ouija nos sucedieron cosas escalofriantes como lamentables. Durante cinco años me sucedió algo inexplicable siempre el mismo día, a la misma hora, cada siete de Diciembre, para el día de la quema del Diablo, junto con mis hermanos recolectábamos ramas, monte seco, periódicos viejos para hacer una montaña de cosas y prenderlas en fuego durante la celebración ya que con esto según la tradición se purificaba el mal de las casas. En aquellos días en las colonias, había muchos terrenos vacíos, en las calles no transitaban muchos carros lo cual facilitaba que las calles ardieran con toda la basura que la gente quemaba. Y la gente celebraba la festividad con mucha alegría y entusiasmo y nosotros los niños aprovechábamos para jugar con cohetillos y fuegos artificiales.

Conforme la tarde empezaba a entrar a las cuatro de la tarde me empezaba a dar mucha fiebre y dolor de cuerpo que me hacia caer en cama esta historia se repitió como te comento durante cinco años caía enferma siempre a la misma hora las fiebres y el dolor no me permitían moverme de la cama mi cuerpo se debilitaba tanto que no podía pararme de la cama.

Como todo el mundo estaba en las calles para la celebración siempre me quedaba sola en la habitación para esa noche precisamente solía obscurecer temprano. Estando postrada en la cama cuando el reloj marcaba las 5 y media de la tarde y la noche empezaba a cubrir todos los rincones de la casa empezaba un suceso escalofriante dentro de la habitación.

La bombilla que iluminaba el cuarto empezaba a desprender un olor a quemado  tan penetrante, seguido por algo inexplicable como tenebroso del interior de la bobilla descendía una sombra en forma de humo negro como el petróleo que caía de a pocos. Postrada sin la oportunidad de moverme solo podía observar como del piso al final de la cama se levantaba la silueta de una mujer vestida de negro con un velo que cubría su rostro completamente el espectro era como de una época antigua, veía como estiraba sus brazos hacia mis pies sentía el toque frio de unas manos que apretaban con fuerza mis pies jalándome hacia ella poco a poco me jalaba yo quería gritar  pero mis gritos se ahogaban como murmullos.

Paralizada como un objeto inmóvil lo único que podía hacer era cerrar los ojos y rezar en mi mente y pedir que aquélla mujer no ganara mi alma, un fétido olor azufre invadía el cuarto con los ojos cerrados caía inconsciente en un sueño profundo que dejaba en blanco mis pensamientos.

Cuando el reloj marcaba las  seis de la tarde y las personas encendían el fuego para iniciar la festividad de la quema del diablo y purificar todo lo malo de las casas caía en la especie de sueño que te comento y cuando la festividad terminaba la fiebre y el dolor de cuerpo desaparecía completamente permitiéndome salir de la cama y no había rastro alguno de la mujer de negro la bombilla estaba brillante como si nada hubiera sucedido.

Durante cinco años me visito esta mujer que salía de la luz queriéndome jalar hacia ella, cada siete de Diciembre durante la festividad de la quema del diablo. jamás pude explicar esto que te cuento ni me atreví a contarlo para que no creyeran que estaba loca porque es una historia que nadie creería.


La historia se repetía cada año, de la misma forma cuando el reloj daba las cinco y media y aquella mujer aparecía de la bombilla de luz queriéndome llevar. Con los años me convertí en una adolescente y esta historia quedo atrás, pero lo macabro y tenebroso fue lo que le fue sucediendo al resto de chicas de aquel salón de clases Y el triste y trágico final de la maestra Soledad.

Murió a los veinticinco años en un trágico accidente sin esclarecer, la policía no pudo dar una explicación del accidente solo que la encontraron al fondo de un barranco dentro de su automóvil, el resto de chicas sufrieron de actividades paranormales algunas amanecían con arañones en sus cuerpos como de un animal salvaje moretones en el cuerpo decían ver cosas que objetos se movían solos, solían decir que algo sobrenatural las atormentaba.

Martina, luisa y Andrea corrieron con la misma suerte del resto de chicas. De Luisa puedo decirte que desapareció una noche nunca se supo de ella con el tiempo su familia abandono la colonia devastada con el recuerdo de su hija que nunca apareció, Martina, lidio con fuertes problemas de depresión que hasta la fecha no ha podido superar, Andrea se ha divorciado dos veces y sufre trastornos serios de bipolaridad.

Todo comenzó aquella noche en forma de juego sin querer cruzamos la delgada línea que separa al mundo de los vivos y los muertos dando paso a algo mas que espectros la ignorancia y la inocencia puede ser un arma peligrosa de destrucción como lo comprobamos nosotras once esta es mi historia ten cuidado cuando veas salir humo de la bombilla de una habitación, no te encuentres con la mujer de negro que te quiera llevar.




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